APPLAC

Entrada destacada

Guía de práctica clínica sobre consejos rápidos para COVID-19 (2020)

Wuhan University Novel Coronavirus Management & Research Team and China International Exchange & Promotive Association for Medic...

Translate

flash

2/2/09

LA SILLA DE RUEDAS


LA SILLA DE RUEDAS


La mayoría de las personas que dependen de una silla de ruedas la consideran una prolongación de sí mismos, un sustituto de la potencia muscular perdida que ahorra energía, concede independencia y les permite ocupar una posición en el mundo que les rodea.

Sin embargo, muy a menudo, la gente con impedimentos recientes a los que padecen incapacidades progresivas, no comprenden este punto de vista, ya que aún estás bajo la influencia de sus anteriores prejuicios. Algunas personas sanas equiparan la silla de ruedas con las enfermedades. Les resulta difícil aceptar a las personas en sillas de ruedas como adultos independientes, y tienden a tratarles como a niños, o a hablarles como si sus mentes estuvieran afectadas lo mismo que sus cuerpos.

Cuando una persona con esa actitud se ve obligada a usar una silla de ruedas, encuentra difícil adaptarse. En su cabeza, "estar reducido a una silla de ruedas" representa una humillación o una admisión de derrota. Estos puntos de vista inhiben a muchos posibles beneficiarios y explican la gran cantidad de testarudos con bastón y muletas, que rechazan la silla de ruedas por principio y cuya movilidad es tan penosa como restringida.

Usar una silla de ruedas no debería llevar aparejado ningún estigma; es sólo un accesorio más. Más que un signo de debilidad es un símbolo de independencia que aumenta la participación en la vida y no disminuye el valor de uno como persona.
Tan importante como aceptar la silla de ruedas es conseguir el modelo más adecuado y aprender a utilizarlo lo mejor posible. Un doctor o terapeuta puede ayudarnos a escoger el tipo de silla que cada uno necesita, y no es recomendable comprar sin consejo profesional. La elección puede estar limitada por consideraciones de tipo médico o por la agencia oficial que proporciona la silla, pero hay que recordar que, una vez adquirida, eres tú el que tendrá que vivir con ella.

Si es posible, conviene alquilar antes de comprar. (A veces, el alquiler se descuenta del precio de silla que finalmente se compra). La silla de ruedas que parecía adecuada en el hospital o en la tienda, puede no ser apropiada para nuestro estilo de vida. No temas probas sillas de diferentes pesos y tamaños, fabricadas por diferentes firmas, y averiguar todo lo que puedas sobre las opciones y facilidades disponibles.

Los fabricantes y distribuidores de sillas de ruedas ofrecen catálogos ilustrados. En estos podemos encontrar una gama aparentemente abrumadora de sillas manuales y con motor, en diferentes modelos, tamaños, pesos y precios, y un desconcertante número de características especiales, extras y accesorios. Es conveniente estudiar los catálogos con cuidado ya que hace falta mucha atención para encontrar la silla que uno necesita, con las características que uno desea, el precio que uno puede pagar.

Esta guía pretende ayudar a tomar una decisión.
La silla normal para uso personal tiene un respaldo recto y brazos fijo, ruedas grandes atrás y pequeñas adelante, frenos y generalmente apoyos para los pies, desmontables. Para personas incapaces de sentarse derechas, se hacen sillas con respaldo reclinable, que puede ajustarse desde la posición vertical a la horizontal.

Entre las versiones modificadas de la silla típica, tenemos: modelos para impulsar con una sola mano, con ruedas de aro doble que pueden montarse a cualquier lado; modelos para amputados de las piernas, que tienen las ruedas impulsarlas para atrás, para compensar el equilibrio; y modelos para hemipléjicos, que tienen el asiento más bajo para poder impulsarlas con los pies.
Además, la mayoría de los fabricantes tienen un modelo aerodinámico "deportivo", un modelo pequeño para niños y una silla adaptable, para jóvenes en crecimiento. Para personas que no pueden manejar las ruedas impulsoras delante, pero sólo sirven para uso interior.

El armazón de las sillas pesa de 18 a 22 kilos, según el modelo. También existen modelos más ligeros, cuya armazón es de aluminio y aleaciones especiales; pesan mucho menos y son más fáciles de transportar, pero no de impulsar y maniobrar.

También existen modelos pesados, reforzados en los puntos de máxima tensión. Estos refuerzos pueden incorporarse también a una silla corriente.
Las sillas se fabrican en ciertos tamaños estándar, aunque las dimensiones del asiento, el respaldo y los brazos pueden modificarse por un cierto precio. Todos los fabricantes ofrecen una silla de "adulto normal" y otra "estrecha" y modelos "junior" (a veces llamados "de adultos, pequeños") y para personar "altas" y "muy grandes".las dimensiones varían ligeramente de un fabricante a otro, pero la anchura del asiento de la silla "de adulto, normal" es de 45 cm, y la de la "estrecha" de 40 cm.

La anchura total de la silla también varía según que se trate del modelo "normal" o el "estrecho", entre 61 y 66 cm para las "normales" y de 55 a 61 para las "estrechas", según el tipo de brazos.

La mayoría de las personas dan por sentado que son "adultos de tamaño normal"; pero si uno es delgado, vale más probar una silla estrecha o una "junior"; se ahorrarán así unos cuantos centímetros innecesarios, y este ahorro puede tener su importancia a la hora de pasar por las puertas.
Todas las sillas corrientes disponen de características optativas. Los brazos desmontables, en vez de ser fijos, suelen añadir de tres a cinco centímetros de anchura a la silla, pero presentan muchas ventajas. Permiten apearse lateralmente, para pasar de la silla a la cama, el retrete o el coche, con o sin la ayuda de un tablero. Aligeran la silla para transportarla y para guardarla.

Los brazos desmontables dan el antebrazo el mismo apoyo que los fijos. Los brazos "de escritorio" son más bajos por delante, lo que permite introducir la silla bajo las mesas y escritorios. También se pueden girar hacia delante, para apoyarse en el extremo elevado al sentarse o levantarse.
Los modelos más caros disponen de brazos de longitud normal o de escritorio, con un diseño "plegable" que ahorra 3 cm de anchura total, una gran ayuda cuando se maniobra en lugares estrechos. Como éste es uno de los principales problemas, todas las sillas deberían tener esta característica, cualquiera que fuese su precio. En algunos modelos, no en todos, existen brazos desmontables, que se pueden levantar y abatir. Un brazo desmontable y adaptable, de longitud normal, pueden bajarse para introducirse bajo una mesa o escritorio. Antes de elegir silla, conviene estudiar todas estas opciones.

Algunas sillas disponen de apoyaderos para los pies, de altura adaptable, pero en la mayoría de los modelos los apoyos para los pies son desmontables y se puede ajustar su altura y plegar las plataformas. Pueden quitarse para embalar la silla, metería en un coche, impulsarla con los pies o acercarse lo más posible al lavabo, al escritorio o a la cocina. Además, muchos apoya pies oscilan hacia un lado, lo cual es muy conveniente.
Otros accesorios optativos para apoyar pies y piernas son: un tablero para evitar que los pies se salgan de la plataforma en caso de espasmo o falta de coordinación; plataformas de tamaño mayor para los pies, estribos para mantener los pie en su sitio y accesorios que permiten soltar, aún con dedos débiles, los mecanismos para oscilar los apoya pies y apoya piernas.

Los frenos se basan en el principio de la palanca o en el de la palanca acodada. Conviene asegurarse de que la silla elegida dispone del tipo de freno que uno puede manejar más fácilmente. Puede comprarse o hacerse un extensor, que alargue la palanca del freno y poder agarrarla con mayor facilidad. Debe ser desmontable, para que no estorbe al bajarse por los lados.
Las ruedas impulsoras suelen tener llantas de goma sólida, que se mueven fácilmente por los suelos de las casas, pero rebotan en las superficies irregulares. Existe una gama de llantas neumáticas que se pueden usar en sustitución de- las sólidas. Con ellas resulta más fácil mover la silla fuera de casa. Para los neumáticos se necesita una bomba. A veces va incluida en el precio; otras veces se considera un "extra".

La silla típica se impulsa a mano, por medio de los aros de metal que bordean los neumáticos. Para personas de manos débiles, existe un aro con proyecciones con punta de gaucho, espaciadas regularmente, que facilitan la tarea.
Las ruedas delanteras pequeñas suelen tener un diámetro de 20 cm. Sin embargo, en algunos modelos económicos miden sólo 13 cm y son de maniobra más difícil. Existen ruedecillas neumáticas y semineúmaticas. Si es necesario que se muevan al subirse o bajar de la silla, se pueden comprar enganches giratorios para sujetarlas.

Existen asientos sólidos, con bisagras para plegar y un cojín para añadir altura y comodidad, pero la mayoría de las sillas tienen un asiento flojo, al que se puede acoplar una tabla o un cojín de goma- espuma. Estén muchos tipos diferentes de cojines.
Las sillas típicas están tapizadas de tejido cubierto de vinilo, algunas veces reforzado con lona y acolchado con espuma. Hay personas que prefieren la tapicería de nylon, sin cubierto de vinilo, porque la encuentran más seca y confortable.

Para personas incapaces de impulsar la silla a mano, existen sillas de cuatro ruedas, que deben ser empujadas por un asistente. Pero la mayoría de estas personas prefieren sillas movidas por baterías.
Estas sillas tienen el mismo diseño que las de control manual. Las baterías se montan en la parte de atrás o por la parte de adelante, por debajo del nivel del asiento. Tienen carga para seis u ocho horas de uso continuo, y se pueden cargar durante la noche, empleando el cargador que se vende con la silla. Hay dos unidades motoras, cada una de ellas para una de las ruedas grandes.
Los controles se pueden instalar a la derecha o a la izquierda, y responden no sólo a presión de los dedos, sino que, en caso necesario, se pueden controlar con la barbilla o con el aliento. En los Estados Unidos se venden motorcitos portátiles y adaptables, con unidades de control, que se pueden adaptar a una silla corriente y convertirla en una de motor.




En la actualidad existen también muchos tipos de coches y scooters para uso interior y exterior. Tienen un aspecto más dinámico que las sillas de ruedas, su funcionamiento es económico y resultan divertidos.

Así como las limitaciones físicas concretas influirán en la prescripción del modelo básico de silla, será el estilo de vida de cada uno lo que ayudará a decidir el modelo y opciones. Si es usted una persona activa, que tiene que ir de un lado a otro en la universidad o la fábrica, puede convertirle un modelo extrafuerte, que resistirá todo tipo de malos tratos. Si suele usted quedarse en casa, o la silla va a quedarse en la oficina, será preferible un modelo más ligero. Si usted viaja mucho y quiere llevar consigo la silla, lo mejor será un modelo plegable, no demasiado pesado y que se pueda meter en la cajuela de un coche. Para recorrer caminos rurales, se necesitará una silla de máxima estabilidad. Para entrar y salir de edificios, es preciso que la silla de fácil maniobra y lo más estrecha posible.
Una silla ancha puede hacerse más estrecha con un "estrechador", una especie de manivela que se puede acoplar a los brazos y que estrecha la silla temporalmente, para permitir el paso por puertas estrechas.

Con el fin de protegerse, compruebe usted la garantía del fabricante, y trate de averiguar si la compañía tiene buena reputación en lo referente a reparaciones y repuestos. Si compra a un distribuidor, asegúrese de que éste dispone de los repuestos necesarios, y le prestará otra silla cuando tenga que reparar la suya, conviene también hacer amistad con el reparador de bicicletas más cercano. Es fácil que pueda hacer una reparación rápida y eficiente.
Puede prolongar la vida de su silla manteniéndola limpia, seca y sin orín, engrasandola regularmente, poniendo especial atención en las articulaciones y partes móviles. Compruebe regularmente que los frenos funcionan bien, que los neumáticos tienen la presión correcta, y que los aros para impulsar están bien sujetos a las ruedas.
Si sigue usted todas estas precauciones prácticas, y si acepta su silla de ruedas como lo que es, un vehículo imperfecto pero valioso, podrá usted sentarse y disfrutar la libertad que supone, sin sentimientos de desilusión. Contemplar la vida en posición sentada tiene sus inconvenientes, y una silla de ruedas tiene sus puntos débiles, pero como alternativa a la inmovilidad es un pequeño milagro...




Musicoterapia: melodías contra el Alzheimer, la depresión y el autismo.

Depresión, estrés, ansiedad, alzheimer, autismo... son enfermedades de difícil solución y tratamientos prolongados, por lo que cada vez es más habitual que estos pacientes, cansados de deambular por hospitales y consultas, traten de encontrar alivio o curación en tratamientos alternativos como la musicoterapia, que son de gran ayuda para quienes padecen ese tipo de dolencias.

La música se disfruta de manera universal y, puesto que juega un papel importante en la vida cotidiana, la idea de utilizarla para propósitos terapéuticos es evidente y fascinante. La mayoría de la gente reconoce el poder que tiene la música para provocar emociones, y muchos ya han descubierto sus beneficios terapéuticos a través de sus propias experiencias personales.
En los últimos 20 años, la musicoterapia ha pasado de ser una disciplina desconocida y con un toque esotérico a contar con un hueco en los planes de estudio de algunas universidades españolas, y quienes han estudiado detenidamente esta especialidad coinciden en que el éxito estriba en el "torrente de sentimientos que desata la música, un poderoso canal de comunicación entre el interior del paciente y el terapeuta".

"Cuando la música y el sonido se utilizan como agentes de intercambio para establecer una relación terapéutica, que posibilite el crecimiento y el desarrollo de la persona, nos encontramos ante un proceso musicoterapéutico", explica Patxi del Campo, Director del Instituto de Musicoterapia "Música, Arte y Proceso" de Vitoria.

La práctica de esta ciencia sanadora actúa en el sistema nervioso y en el estado emocional, provocando un aumento o disminución de las secreciones glandulares y alterando la circulación sanguínea y, por lo tanto, la tensión arterial. De esta forma, un cambio emocional conlleva un cambio fisiológico, y viceversa.

En definitiva, la música puede proporcionar un estado de equilibrio mental y físico que incide positivamente en el tratamiento de determinadas patologías.

Una práctica ancestral

Pero esta teoría de que la música puede utilizarse como terapia alternativa no es totalmente nueva, afirma Alberto A. Guerrero, psicólogo clínico, psicoterapeuta y seguidor incondicional de la musicoterapia, técnica que aplica a varios de sus pacientes. A lo largo de la historia muchas civilizaciones han reconocido la influencia de la música en las personas y, más aún, han utilizado los sonidos del tambor, por ejemplo, en terapias de grupo.
Ya los sabios de las culturas antiguas concebían la música terrenal como un eco de la música cósmica que obedecía a sus mismas leyes, por lo que recomendaban ciertos cánticos para curar, entre otros males, los dolores reumáticos, las picaduras de insectos y la esterilidad, como se ha podido comprobar en los papiros médicos egipcios del año 1500 a.C.
Es en el siglo XX, a partir de la I Guerra Mundial, cuando la música se prescribe para el tratamiento de neurosis de guerra, desordenes del lenguaje producidos por heridas cerebrales e, incluso, parálisis. Y en 1944, la Junta Nacional de Música de EEUU realizó una encuesta sobre la utilización de la música en los hospitales psiquiátricos. De 341 consultas se obtuvieron 209 respuestas: 30 hospitales consideraron que la música era un factor recreativo; 23la calificaron de factor terapéutico, y 134 como factor recreativo-terapéutico.

A raíz de este estudio en EE.UU., la National Association for Music Therapy creó una carrera universitaria en esta materia. Muchos han sido los institutos y sociedades que han seguido sus pasos.Hadyn, Beethoven, Mozart...

Aunque no se puede decir que exista una receta única a seguir, los seguidores de esta disciplina sostienen que sí existen ciertas respuestas homogéneas a determinados sonidos o piezas musicales por parte de la mayoría de las personas. En este sentido, la esencia de los sentimientos humanos puede reflejarse en toda la escala musical: está comprobado que mientras el bemol refleja el sentimiento más expresivo del dolor, el sostenido presenta la frecuencia más clara de la alegría.
Estos valores universales de la música que se definen por el ritmo, la melodía y el tono, de modo que un ritmo lento ralentiza la actividad fisiológica, una armonía menor lleva a la tristeza y un tono agudo provoca tensión. De acuerdo con estas premisas, el músicoterapeuta debe descubrir la personalidad musical de cada paciente para seleccionar la música adecuada.

Además, según algunas teorías, percibimos la escala de do mayor como una música noble y franca; la de re mayor, brillante; la de sol, guerrera y briosa; la de do menor, patética; y las de fa y sol menor, aún más tristes.

También hay expertos que aseguran que la música de Hadyn se escucha con placer; la de Beethoven, con entusiasmo; la de Mozart, con pena en el corazón; y la de Mendelson, con gran pasión. Y según algunos musicólogos, la marcha fúnebre de Beethoven disminuye un octavo las pulsaciones del corazón, mientras que los clásicos más "curativos" son Mozart, Bach, Vivaldi, los clásicos de la India y la música Taoísta.

Efectos de la musicoterapia

Cuando las ondas sonoras entran en los cuerpos se producen vibraciones de sus células vivas, de modo que éstas ayudan a restaurar y reforzar una organización saludable. Cada uno de los átomos, moléculas, células, tejidos y órganos que existen en nuestro interior emiten continuamente las frecuencias de la vida física, emocional, mental y espiritual. De este modo, melodías como los cantos gregorianos, los mantras o la música sacra ayudan mucho a los enfermos.
En el caso de los más pequeños, la musicoterapia beneficia a aquellos que sufren dificultades de aprendizaje, problemas de conducta, trastornos profundos en el desarrollo (autistas), deficiencia mental, dificultades en la socialización o baja estima, así como a los que padecen trastornos médicos crónicos y/o degenerativos, como cáncer o cardiopatías.

Las personas adultas que son tratadas con este método son las que tienen enfermedades degenerativas debido a la edad; problemas de farmacodependencia; daño cerebral por enfermedades o traumatismos; incapacidades físicas provocadas por patologías degenerativas o accidentes; problemas de dolor agudo o crónico debido a secuelas de accidentes o cáncer; enfermedades terminales; pérdida de autoestima y falta de memoria.
Pero también aquellos que se encuentran sanos pueden beneficiarse de los efectos de la musicoterapia, ya que se puede emplear para reducir el estrés, aumentar la creatividad y la capacidad de resolver problemas, disminuir la ansiedad, mejorar la autoestima y como apoyo en el proceso del parto en las mujeres, entre otras cosas.

En cuanto a los efectos de esta terapia, está comprobado que produce cambios en el ritmo cardíaco y respiratorio, así como en la tensión muscular; se sabe que estimula la expresión de los problemas y las inquietudes, que favorece el desarrollo emocional y afectivo y que agudiza la percepción auditiva y táctil. Además, estimula la coordinación motriz y fomenta la interrelación social.

¿Cómo trabaja un musicoterapeuta?

Según Patxi del Campo, "dentro de las líneas de actuación del músico terapeuta podemos encontrar tres niveles que se expresan simultáneamente: lenguaje sonoro (sonidos, ruidos, entonaciones, etc); lenguaje corporal (gestos, posturas, ademanes, etc), y lenguaje verbal". La terapia se elabora a partir de la expresión integrada de estos tres niveles. Pasos a seguir:

1.- Relajación: trata de lograr un grado de concentración o predisposición al trabajo.

2.- Audiciones musicales: para familiarizar al paciente con estímulos sonoros, lograr un conocimiento de sus reacciones y actitudes, y obtener información sobre sus fantasías.

3.- Actividad rítmica simple (ecos rítmicos, preguntas y respuestas rítmicas): tiene por objeto estimular la integración grupal del paciente.

4.- Exploración de sonidos corporales, vocales e instrumentales: búsqueda de los sonidos procedentes del propio cuerpo, de la propia voz y de los instrumentos, para su posterior utilización expresiva.

5.- Improvisación sonoro-musical y dramática: para observar el comportamiento y aspectos dinámicos como conductas estereotipadas y posibilidades de expresión.

En definitiva, las funciones del músico terapeuta consisten en desarrollar los aspectos referidos al bienestar emocional, la salud física, el funcionamiento corporal y las habilidades de comunicación y cognoscitivas, a través de las respuestas musicales.

Y es que todos los expertos consultados coinciden en que la musicoterapia es especialmente útil y beneficiosa para lograr una integración motriz, afectiva y cognitiva de los enfermos, que permita desacelerar sus procesos de deterioro. Porque la música sirve para mucho más que para "amansar a las fieras".

Fecha de publicación: febrero 2002
Lola Santaella / Redacción Saludalia




REFLEXOLOGIA PODAL:

Un coadyuvante en el tratamiento de las lesiones medulares .
Desarrollo del tratamiento realizado con terapia refleja, principalmente en pies, a un paciente con fractura-luxación C4-C5 y Síndrome de lesión medular transverso completo sensitivo motor C4 cuya consecuencia es una tetraplejia.

El tratamiento se realiza una vez a la semana, con una duración aproximada de una hora en los pies, y de 20 minutos en las manos y otros 10 dedicados a observar los diferentes movimientos que va desarrollando. Acude uno o dos días a la semana a una sesión de rehabilitación en el centro de ASPAYM (Asociación de parapléjicos y grandes minusválidos).
Situación del paciente al comienzo de la terapia:

Hay tetraplejia sin prácticamente movimientos en extremidades superiores, sólo de ligero balanceo a los laterales de la silla cuando está sentado que le ayudan a equilibrar el torso para no caerse hacia los lados. No tiene sensación nada más que en el cuello y hombros que puede subir también ligeramente para realizar movimientos de equilibrio, por columna vertebral hasta la altura de escápulas es capaz de notar la presión de la mano, pero no toda la escápula completa, de la mitad hacia abajo pierde ya las sensaciones. Presenta escara en el talón derecho (de 2 a 3 cms. Aproximadamente) que le curan 3 días en semana. Según el informe médico cuando recibe el alta del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo especifica también que hay ausencia de movilidad de la musculatura respiratoria debiendo depender de musculatura accesoria (respira abdominalmente sólo).

El tratamiento va principalmente encaminado a estimular las zonas reflejas de la 1ª. Falange del primer dedo del pie que conectan directamente con las cervicales que sufrieron la fractura – luxación, C4 – C5, y que al ser presionados con intensidad producen una reacción de movimientos involuntarios en el pie acompañados de un calambre que recorre toda la pierna hasta llegar a la cadera. Esta acción la repito algunas veces (3 o 4) no mucho más. Presión sobre todas las demás zonas reflejas de la columna vertebral, y sobre las zonas de los nervios principales; no sólo los implicados en la lesión como el plexo braquial, radial, medio y cubital sino también otros como el trigémino y los intercostales, y, a nivel lumbar, el plexo lumbar y el plexo sacro. También zonas reflejas de corteza cerebral, y una vez tratado todo el sistema nervioso trabajo los demás sistemas: circulatorio, pulmonar, digestivo, endocrino y renal.
Durante todo el tratamiento, de vez en cuando, utilizo maniobras de vaciaje pues en algunas ocasiones presenta edema en los pies.

El tratamiento realizado en las manos es similar al de los pies insistiendo en los laterales de los dedos y en las yemas de los mismos, lo que rápidamente produce sensación de hormigueo en las manos.
Con este tratamiento y variando algunas cosas según la sesión y el estado de la persona, los resultados conseguidos han ido siendo cada vez mejores.
A corto plazo:
En la primera sesión aparecen movimientos involuntarios en las piernas, incluso giros de la rodilla y sobre todo una sensación de calor que recorre toda la pierna. Cuando se estimulan las zonas reflejas del plexo braquial aparecen movimientos involuntarios en el dedo pulgar y hormigueo en los demás dedos. Al tratar la zona cervical siente una gran relajación en el cuello, ya que al ser la zona del cuerpo que puede mover junto con algunos movimientos de balanceo de los brazos, siempre la tiene en tensión.

En las primeras sesiones se cierra completamente la escara del talón y aparece de nuevo la sensación de hambre que le había disminuido casi totalmente. Comienza a mejorar la respiración y al trabajar la zona refleja del diafragma le da la sensación de que se desbloquea esa zona permitiéndole más paso de aire. Aparece la capacidad de saber donde tiene situados sus brazos y piernas cuando está tumbado. Las piernas tienen cada vez menor sensación de pesadez sobre todo el día que recibe la terapia, según reconoce el mismo paciente.
Hacia la novena sesión, observa el propio paciente, que cada vez puede flexionar mejor el antebrazo, algo que antes no hacía, y aprovechando ese movimiento introduce el trabajo diario en casa con pesas para la muñeca de 0,5 Kilos para tratar de potenciar la fuerza del bíceps en movimiento de flexión del antebrazo.

Primero muy poco tiempo al día y posteriormente las ha llegado a tener más de una hora.
Aparecen a partir de las primeras sesiones sensación de corrientes a través de la columna vertebral y principalmente en la zona lumbar, sacro y coxis.

A medio plazo:
Hacia los 4 meses de tratamiento aparecen nuevos movimientos en brazos; moverlos hacia atrás trabajando desde hombro y zona escapular, respira mucho mejor, sube la zona clavicular en inspiración profunda y también las costillas empujadas por el diafragma, aguanta mejor hablando. Cada vez tiene más fuerza en el bíceps izquierdo y levanta el antebrazo izquierdo llegando a poder rascarse la barbilla e incluso la nariz con esa mano (moviendo la cara y dejando la mano quieta).

A los cinco meses, y por primera vez después del accidente, ha podido volver a cantar (la musculatura intercostal sigue recuperándose). Ya no utiliza un micrófono pegado a la boca para manejar el ordenador sino que lo tiene que colocar sobre la mesa porque su potencia de voz es mayor y lo bloquea.

En el séptimo mes de tratamiento aparece un nuevo movimiento del antebrazo (pronación y supinación).
Al 8º mes puede empezar a trabajar con un pequeño Joystick que maneja con el lateral de la muñeca de su mano derecha para mover el ratón del ordenador, el movimiento de pronación – supinación de antebrazo, ya lo realiza con ambos brazos.

A largo plazo:
Con un descanso de 2 meses y medio en verano, seguimos el tratamiento, comentándome que durante ese período ha llegado a utilizar, para hacer ejercicio con los bíceps, muñequeras de 1Kilo de peso.

• Observando que cada vez tiene más fuerza.
• Con su mano izquierda llega incluso a rascarse la ceja.
• Aparece sensación en el nudillo del dedo índice de la mano derecha.
• La sensación en su columna a la presión llega hasta el final de las escápulas.
• En los tratamientos en las manos se producen muchos calambres del codo al antebrazo o del brazo completo.
• Continuamente tiene sensación de hormigueo en las manos.
A los 13 meses de haber comenzado el tratamiento, en la rehabilitación que le hacen en ASPAYM, comienzan a ponerle en la posición de pie. Los pies dan cada vez más reacciones y movimientos durante el tratamiento.

A los 14 meses observamos que al entrar en zona refleja de plexo braquial, hombro y nervio radial mediano y cubital un calambre le recorre desde el hombro hasta la mano. Ya para rascarse no necesita mover la cara sobre la mano, sino que mueve el antebrazo. Va apareciendo sensibilidad en las costillas incluso en las flotantes.

Actualmente ha ganado sensibilidad a nivel dorsal en columna vertebral (hasta la mitad de dorsales) y también siente la presión en el sacro. Sensación en los brazos por la cara anterior hasta la mitad del antebrazo, en la posterior hasta el codo. Cada vez siente más la presión del asiento sobre el sacro y el coxis. Ya trabaja con pesas de 1,300 kilos.

EXPOSICIÓN POR PARTE DEL PACIENTE:
• Situación física en la que se encuentra antes de comenzar el tratamiento.
• Sorpresa ante las primeras reacciones ya que no esperaba volver a sentir las piernas (aunque sean calambres hormigueos y disminución de “pesadez”).
• La mejoría que experimenta al seguir adelante con el tratamiento.
• Tratamiento personalizado y dirigido hacia su problema concreto y hacia él, introduciendo ejercicios como los respiratorios, utilización de pesas, visualización del holograma de la mano (para trabajar abriendo y cerrando la mano).
• Sugerencias continuas sobre la rehabilitación con modificaciones según como avanza la terapia en el desarrollo de actividades en casa.
• Él haber recuperado cada vez más movilidad y capacidades respiratorias o del habla son un motivo más para seguir luchando cada día.
OTRAS TERAPIAS REALIZADAS EN PACIENTES CON ENFERMEDADES DEL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL:
• El primer tratamiento que hice al comenzar con la reflexoterapia podal a una paciente de Esclerosis múltiple.
• Tratamiento a una paciente con lesión en cerebelo que actualmente sólo le produce pérdida de estabilidad en la marcha no tiene sensibilidad fina en los dedos y siente las manos dormidas.
Reacciones durante el tratamiento y cómo se llega a sentir tras la primera sesión.
Tratamiento aproximado de 10 sesiones por no poder continuar la paciente.
Capacidades recuperadas que después de varios meses de finalizado el tratamiento, no ha perdido.

PRINCIPALES REACCIONES OBSERVADAS EN ESTOS TRATAMIENTOS:

• Sensación de dolor que aparece y dónde se manifiesta.
• Reacción del pie con movimientos al entrar directamente en las zonas reflejas implicadas en la lesión.
• Qué puede sentir el paciente durante la sesión: calambres que van desde la pierna hacia la cadera. Calambres que aparecen en la zona tratada. Relajación de la zona tratada y descenso de dolor (si lo hay) en la misma.

PONENTES:
CARMEN BENITO RICO
Licenciada en Biología, Reflexoterapeuta.
MARCOS MARTIN TIMON
Licenciado en Biología.










Sí es posible diagnosticar Síndrome de Postpolio una enfermedad reconocida por la OMS que afirma: “Los pacientes con un historial médico de poliomielitis paralítica pueden presentar años después efectos tardíos o síndrome post-poliomielitis-paralítica”.
Quien pronuncie lo contrario, está fusionado en una campaña nociva que afecta a todas personas que padecen de Síndrome de Post Polio.

Entradas populares

Salk Institute

Polio Slade

Asociación Post Polio Litaff, A.C_APPLAC

Polio Nunca Más Parte I

Música de Relajación