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3/2/15

La depresión: Cómo tratarla Completísima información.





La depresión: cómo tratarla Primera Parte

Todos experimentamos infelicidad, a menudo como resultado de un cambio, ya se trate de un contratiempo o de una pérdida, o simplemente, como dijo Freud, de "miseria cotidiana".

Los sentimientos dolorosos que acompañan a estos acontecimientos son normalmente apropiados, necesarios y transitorios, y pueden incluso significar una oportunidad de crecimiento personal. Sin embargo, cuando la depresión persiste y perjudica la vida diaria, puede indicarnos la existencia de un trastorno depresivo. La gravedad, la duración, y la presencia de otros síntomas son los factores que distinguen la tristeza normal de un síndrome depresivo.
Se ha llamado a la depresión con variedad de nombres tanto en la literatura médica como la popular durante miles de años. Los textos ingleses más antiguos hacen referencia a la "melancolía", que fue durante siglos el término genérico para todos los trastornos emocionales. Actualmente se hace referencia a la depresión como un trastorno anímico, y los subtipos primarios son la depresión mayor, la distimia (crónica y normalmente más benigna), y la depresión atípica. (Depresión Crónica).- Otras formas importantes de depresión son el trastorno disfórico premenstrual (también abreviado como PDD o PMDD) y el trastorno afectivo estacional (SAD). (El otro gran trastorno mayor del estado de ánimo, no discutido en este artículo, es el trastorno bipolar, o enfermedad maníaco-depresiva, que se caracteriza por períodos de depresión que alternan con episodios de excesiva energía y actividad.
Depresión Mayor.- En la depresión mayor, o aguda, deben presentarse al menos cinco de los síntomas abajo listados durante un período de como mínimo 2 semanas, y deben representar un cambio de conducta o estado de ánimo respecto al estado previo:

-Ánimo deprimido la mayoría de los días y en la mayor parte de cada día. (La irritabilidad puede ser el síntoma primordial en niños y adolescentes)
-Total o muy importante pérdida de placer la mayor parte del tiempo.
-Aumento o disminución significativos del apetito, peso, o ambos.
-Trastornos del sueño en forma de insomnio o excesiva somnolencia prácticamente diaria.
-Sentimientos de agitación o sentido de intensa lentitud.
 -Pérdida de energía y una sensación diaria de cansancio.
 -Sentimientos de culpabilidad o inutilidad durante casi todo el tiempo.
-Incapacidad de concentración casi a diario.
-Pensamientos recurrentes de muerte y suicidio.
Además, deben aparecer otros criterios:
-Los síntomas arriba listados no deberían seguir o acompañar episodios maníacos (como en los trastornos bipolares u otros)
-Deben alterar funciones normales importantes (tales como el trabajo o las relaciones personales)
-No ser causados por drogas, alcohol, u otras sustancias.
-No ser causados por la reacción de duelo normal [ver debajo la definición].
Un estudio a largo plazo descubrió que los episodios de depresión mayor en general duraban alrededor de veinte semanas. Entre el 30 y el 40% de los pacientes deprimidos experimentan ataques súbitos de ira que describen como inespecíficos e inapropiados.
Los síntomas de depresión en los niños pueden ser diferentes de los de los adultos. Pueden incluir:
-Tristeza permanente
-Incapacidad para disfrutar de las actividades favoritas
- Aumento de la irritabilidad
- Quejas de problemas físicos tales como dolor de cabeza y de estómago
-Menor rendimiento escolar
- Aburrimiento constante
- Baja energía
- Pobre concentración
- Cambios en los hábitos de comida y sueño o ambos
- Mayor tendencia a amenazar a los otros. Los niños ansiosos son más frecuentemente amenazados.

Distimia (Depresión Crónica).

- La distimia, o depresión crónica, afecta entre el 3 y el 6% de la población general, y se caracteriza por la mayoría de los síntomas que aparecen en la depresión mayor. Los síntomas en la distimia son menos intensos y duran mucho más tiempo, como mínimo dos años. Los síntomas han sido descritos como un "velo de tristeza" que afecta a la mayoría de las actividades. Típicamente, no aparecen trastornos en la conducta alimentaria o del apetito sexual. Posiblemente a causa de la duración de los síntomas, los pacientes que sufren depresión crónica no muestran cambios aparentes en la conducta o comportamiento diario, aunque tienen menos energía, una negatividad general, y un sentido de insatisfacción y desesperanza.

Depresión Doble.-
A menudo, los síntomas empeoran con el paso del tiempo. En un estudio a largo plazo, casi todos los pacientes con distimia sufrieron como mínimo un episodio de depresión mayor solapado con su depresión crónica (a veces denominada como depresión doble) en algún momento de su vida. Algunos expertos creen que estas depresiones dobles deben ser consideradas como parte del curso natural de la distimia. Las mujeres pueden ser más susceptibles a la depresión doble. En un estudio más de un tercio de los pacientes que se recuperaron de la distimia, sufrieron una recaída en un plazo de cinco años.

Depresión Atípica.- Las personas con depresión atípica generalmente comen y duermen con exceso, tienen un sentido general de pesadez, y un sentimiento muy fuerte de rechazo.

Trastorno Afectivo Estacional: el trastorno afectivo estacional (SAD) se caracteriza por episodios anuales de depresión en otoño o invierno, que remiten en primavera y verano. En estas épocas pueden ser sustituidos por fases maníacas. Otros síntomas incluyen fatiga, tendencia a comer exceso (particularmente hidratos de carbono), a dormir invierno. (Un bajo número individuos con SAD tiene los depresivos más comunes, el muy poco no poder dormir). acostumbra durar unos cinco meses aquellas personas habitan norte América. Deben destacarse que los cambios estacionales afectan al ánimo de todas las personas, independientemente del sexo o si tienen un trastorno no. Estar ligeramente deprimido durante el invierno no significa que se tenga una depresión estacional. Vivir en un país del norte con inviernos largos aumenta el riesgo de padecer depresión.



Trastorno Disfórico Premenstrual. El síndrome de depresión severa, irritabilidad, y tensión que precede a la menstruación se conoce como trastorno disfórico premenstrual (PDD o PMDD) (también llamado trastorno disfórico luteínico tardío). Afecta alrededor de un 3% a un 8% de las mujeres en edad reproductiva. El diagnóstico de PDD depende de la presencia de cinco síntomas estándar de depresión mayor (ver más arriba), que aparecen durante la mayoría de ciclos menstruales, y que empeoran aproximadamente una semana antes del período menstrual y desaparecen después.

Duelo: los síntomas del duelo (aflicción), y de depresión tienen mucho en común; en realidad, pueden llegar a ser difíciles de distinguir. El duelo, sin embargo, se considera como una respuesta emocional saludable e importante para afrontar una pérdida, y generalmente sigue el siguiente curso:
El duelo tiene una duración limitada. En las personas sin ningún trastorno emocional coexistente, la aflicción acostumbra a durar entre tres y seis meses.
La persona afligida típicamente sufre una sucesión de emociones que incluyen shock y negación, soledad, desesperación, alejamiento social y rabia.
El período de recuperación que sigue al proceso, durante el cual el individuo vuelve a integrarse a la vida, dura aproximadamente el mismo período de tiempo que el ciclo de aflicción.
Sin embargo, si el dolor es aún agudo después de este período, puede afectar a la salud de la persona o aumentar el riesgo de convertirse en depresión. Algunos expertos sugieren que este estado de duelo persistente puede categorizarse como un diagnóstico psicológico separado denominado trastorno aflictivo complicado, que estaría relacionado con el síndrome de stress post-traumático y requerir tratamiento especial.

Soledad: la soledad, como el duelo, es una condición que puede ser confundida a menudo con la depresión. De hecho, dado que la soledad y la depresión van muy frecuentemente cogidas de la mano, muchos expertos creen que las personas con soledad deben ser tratadas como si sufrieran depresión. Por supuesto, cada persona sufre soledad de tanto en tanto, pero la soledad debilitante se caracteriza por una sensación de miseria, de desesperanza y por unas expectativas de la vida poco realistas, y por sentirse marginado de los demás. Las personas tímidas pueden tener cierta predisposición a tener sentimientos de soledad. La psicoterapia de diferentes tipos puede ayudar a orientar y superar la soledad.
Las causas de depresión son el resultado de la acción de factores genéticos, biológicos y del entorno.

Anormalidades de los Neurotransmisores.- Las causas básicas de la depresión están asociadas a anormalidades en la liberación de ciertos neurotransmisores clave (mensajeros químicos del cerebro) principalmente los siguientes:
-Serotonina
-Acetilcolina
-Catecolaminas (que constan de la dopamina, noradrenalina y epinefrina también llamada adrenalina)
El grado en que estos mensajeros químicos están alterados puede ser determinado por otros factores, tales como anomalías estructurales cerebrales leves, trastornos del sueño o susceptibilidad genética. Por ejemplo, los investigadores han identificado un defecto en el gen llamado SERT, que regula la serotonina, la que ha sido asociada a la depresión.

Anomalías Hormonales.-
Es muy probable que en las hormonas femeninas, los estrógenos y la progesterona, jueguen un papel en la depresión (ver el apartado de causas específicas de la depresión en la mujer). Los niveles anormales de determinadas hormonas de stress y del crecimiento también pueden jugar un papel en la depresión.

Depresión y Estrategia Adaptativa.-
Algunos expertos creyendo de ánimo disminuido es una respuesta adaptativa a determinadas situaciones en las que las expectativas no se adaptan a los logros y los esfuerzos activos parecen infructuosos (como un enamoramiento no correspondido, fracaso profesional, o un compromiso de autoridad). En el estado normal, el dolor que produce la respuesta proporciona al individuo iniciativa para desconectar y también una respuesta pasiva, de abandono que permite al individuo tener un periodo de pensamiento profundo antes de realizar un cambio de dirección. La depresión como alteración (caracterizada por pesimismo contumaz, baja autoestima y falta total de iniciativa) se puede desarrollar si hay constantes metas u objetos inalcanzables y si la persona no tiene ninguna relación positiva que le ayude a cambiar de dirección. Estas situaciones se dan ciertamente en las sociedades altamente competitivas a las que les falta el soporte social y los medios de comunicación mantienen las imágenes inalcanzables como deseables.

Condiciones médicas agudas o crónicas: cualquier enfermedad crónicas que haga peligrar la vida del paciente o que esté fuera del control del sujeto puede conllevar una depresión.

Enfermedades tiroideas: la enfermedad tiroidea puede causar depresión; puede ser incluso mal diagnosticada como depresión y no ser detectada.

Dolor de cabeza: un estudio describía que casi la mitad de población con cefaleas tensionales crónicas tenían criterios de ansiedad o de depresión; no estaba claro si el trastorno psicológico precedía o era consecuencia del comienzo del dolor de cabeza. Dos estudios posteriores observaron que las personas que sufrían de migrañas tenían muchas más posibilidades de tener depresión (y viceversa) que aquellos que no tenían migrañas. Algunos expertos creen que el síndrome de migrañas, ansiedad y depresión, que aparece en algunas personas, es causado por los mismos factores comunes. Un estudio sugirió que un defecto genético que regula el envío de dopamina, un mensajero químico, al cerebro, puede jugar en papel en todas estas alteraciones.

Fármacos: varios medicamentos que se recetan para enfermedades crónicas causan depresión; entre éstos se encuentran los calma artritis, los medicamentos para bajar el colesterol, las medicaciones para la hipertensión arterial y problemas cardíacos, y los bronco dilatadores usados para el asma y otros trastornos pulmonares.

Trastornos de ansiedad: la depresión crónica acompaña frecuentemente a los trastornos de ansiedad. En un estudio, hasta el 96% de los pacientes trastorno depresivo experimentaban ansiedad concurrente. Más de dos terceras partes de las personas afectadas de trastorno obsesivo-compulsivo, un trastorno de ansiedad frecuente, sufren también de depresión.

Características y alteraciones de la personalidad: hay evidencias que sugieren que ciertos estilos de personalidad, incluyendo los que necesitan unas relaciones rectas, los que se preocupan mucho de la opinión negativa de ellos que puedan tener los demás, y la necesidad de control, pueden exponer al sujeto a un gran riesgo de depresión, especialmente después de un acontecimiento negativo. En la misma línea de estos hallazgos, las siguientes alteraciones de la personalidad se han asociado tanto con el primer episodio de depresión como con las recaídas:

-Una persona con una alteración de la personalidad borderline o limítrofe actúa impulsivamente, y tiene una mala auto imagen y relaciones personales inestables. En un estudio, las personas con depresión mayor y personalidad borderline tenían más probabilidades de planear y de intentar suicidarse que las personas que sólo tenían una de las dos características.
-La personalidad esquiva es anormalmente dependiente, y evita a los extraños y las situaciones poco familiares. Las alteraciones de la personalidad, al contrario que las alteraciones emocionales, son aquellas situaciones con comportamientos anormales, sin presentar emociones anormales.

Trastornos del sueño.- Los trastornos del sueño son una parte integrante de las alteraciones depresivas, experimentando insomnio más del 90% de los paciente. Un estudio entre estudiantes de medicina masculinos encontró que los jóvenes que padecen insomnio tienen dos veces más probabilidades de sufrir depresión en la edad adulta. Los factores genéticos pueden jugar un papel en la asociación entre los trastornos del sueño y la depresión. En un estudio de pacientes diagnosticados de depresión, se encontró que los miembros de una familia con anormalidades del sueño tenían un riesgo mucho mayor de depresión que aquellos con patrones de sueño normales. Los patrones anormales de sueño también precedían a menudo al primer episodio de depresión. Los individuos con patrones de sueño normales que pertenecen a familias con hábitos de sueño anormales también parecen tener un elevado riesgo de trastornos de ánimo.

Muchas de las personas deprimidas no buscan ayuda psiquiátrica y deben buscar apoyo en su médico de familia. Desgraciadamente, hay muchos obstáculos en esta vía:
-Un estudio informó de que sólo el 25% de los médicos de familia diagnosticaban con exactitud la depresión.
-Los pacientes por sí solos pueden ser incapaces de detectar o de admitir su depresión. En un estudio, aunque el 21% de los pacientes que iban a ver a su médico de familia estaban deprimidos, sólo el 1% de ellos describían sus síntomas como depresión.
-Para completar el problema, la mitad de los médicos admitieron en un estudio el haber diagnosticado deliberadamente un problema diferente como fatiga, ansiedad, insomnio o dolor de cabeza en algunos de sus pacientes que padecían de depresión. Las razones para hacer esto incluían incertidumbre sobre el diagnóstico, preocupación por el reembolso del gasto sanitario por parte de la aseguradora si el paciente era diagnosticado de depresión, o sencillamente por la estigmatización asociada al diagnóstico.

Tests de cribaje.- Un especialista de salud mental, como por ejemplo un psiquiatra, un trabajador social o un psicólogo, es la mejor fuente en el diagnóstico de la depresión. Estos profesionales pueden realizar tests de cribaje, entorno de Depresión de Beck o la Escala de Puntuación de Hamilton, que consisten en unas 20 preguntas que evalúan la depresión del sujeto. Los estudios están evidenciando que los tests realizados por teléfono son una herramienta de cribaje valiosa para la depresión. Sin embargo, es importante destacar que estos tests son limitados, y que los profesionales de la salud mental acostumbran a diagnosticar la depresión basándose en síntomas y en otros criterios.

Diagnóstico de la depresión en los ancianos.- Debido a la complicada relación entre depresión, interacciones medicamentosas y enfermedades físicas graves en los ancianos, el diagnóstico exacto es muy importante en e pacientes, pero no siempre es fácil. Los síntomas característicos de depresión no siempre están presentes o no son tan aparentes en las personas mayores:

-Algunas personas mayores pueden ser conscientes de su depresión pero creen que no se puede hacer nada al respecto.
-Muchos ancianos que están deprimidos pueden quejarse de síntomas físicos (dolores) u otros estados anímicos (confusión, agitación, ansiedad e irritabilidad) relacionados con la depresión en lugar de quejarse de la depresión.
-A menudo no pueden o no quieren expresar sus sentimientos o incluso no son conscientes de que están deprimidos.
-Sus síntomas a menudo son ignorados o confundidos con otras afecciones propias de los ancianos, como el Alzheimer o la Enfermedad de Parkinson, la demencia, alteraciones tiroideas, artritis, embolia cerebral, cáncer, enfermedades cardiacas y otras alteraciones crónicas.
-La depresión puede ser un factor predictivo de la Enfermedad de Alzheimer o de una enfermedad física limitante antes de que los síntomas propios de la enfermedad sean evidentes.

-La depresión es también un efecto secundario de muchos de los medicamentos que se recetan con frecuencia a los ancianos. Por tanto, a menudo es difícil de determinar si la depresión del paciente es una reacción psicológica a la enfermedad, causada por la misma enfermedad o completamente independiente de la alteración médica. Tanto las condiciones médicas como emocionales deben tenerse en cuenta a la hora de hacer un diagnóstico en los ancianos. Diagnóstico de la depresión en culturas no occidentales. Las personas no occidentales acostumbran a reportar con mayor frecuencia síntomas físicos (dolor de cabeza, estreñimiento, debilidad o dolor de espalda), en lugar de los síntomas anímicos propios.
Veamos los cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a la depresión.

Factores dietéticos.-
Alimentos con triptófano: Algunas personas describen mejora de la depresión al ingerir alimentos o suplementos dietéticos que aumentan los niveles de triptófano, un aminoácido implicado en la producción de serotonina. Una bebida energética llamada PMS Escape aumenta los niveles de triptófano y podría aliviar la depresión proviniendo de PMS alrededor de tres horas. (nota: las impurezas observadas en el L-triptófano que se encontraba en algunos suplementos dietéticos causaron el síndrome de eosinofilia-mialgia en algunas personas. Este síndrome es una alteración que aumenta ciertas células sanguíneas y fue fatal en algunos casos. Los suplementos conteniendo L-triptófano están prohibidos por la FDA en los EEUU.

Aceites de pescado: hay evidencias de que los ácidos grasos poli insaturados omega-3 que se encuentran en el pescado pueden reducir la depresión independientemente. Un estudio clínico realizado en 1999 observó que los pacientes maniaco-depresivos que tomaban cápsulas de ácidos grasos omega-3 junto con litio experimentaron una remisión más largo entre episodios depresivos (a corto plazo) que los que tomaban sólo litio.

Cafeína: los estudios han observado una asociación entre el tomar bebidas con cafeína y una menor incidencia de suicidio, indicando que el café o el té pueden ayudar a reducir la depresión.

Vitaminas y otros suplementos.- Las vitaminas del complejo B parecen estar altamente asociadas con una protección frente a la depresión.

- La Vitamina B3 (niacina) es importante en la producción de triptófano y se produce del procesamiento de la Vitamina B3 (niacina). Las fuentes dietéticas de niacina incluyen el aceite de pescado (como el salmón o la caballa), cerdo, pollo, guisantes y judías secas, cereales completos, semillas, y cereales secos reforzados.

-La Vitamina B12 y los suplementos de calcio pueden ayudar a reducir la depresión que aparece antes de la menstruación.

Ejercicio.-El ejercicio puede reducir la depresión ligera o moderada y, en muchos casos, puede ser tan efectivo como la psicoterapia o incluso los fármacos antidepresivos. Un estudio de 1999 realizado en ancianos informó de que tras 26 semanas, el ejercicio fue tan efectivo como los antidepresivos (aunque los antidepresivos mejoraron la depresión antes.) Un estudio descubrió que los jóvenes que deportes tenían una mayor sensación de bienestar que sus iguales sedentarios; cuanto más vigorosamente se ejercitaban, mejor era su salud emocional. Tanto breves períodos de entrenamiento intenso como prolongados ejercicios aeróbicos pueden elevar los productos químicos del cerebro, como las endorfinas, adrenalina, serotonina, y dopamina, que producen la llamada elevación del atleta.
La actividad física, particularmente el aerobic rítmico y los ejercicios de yoga, ayudan a combatir el stress y la ansiedad. Y, por supuesto, la pérdida de peso y el aumento del tono muscular pueden fomentar la autoestima.

Soporte social.- Una fuerte red de soporte social es importante para la prevención y recuperación de la depresión. El soporte de la familia y amigos ha de ser saludable y positivo; un estudio de mujeres deprimidas demostró, sin embargo, que los padres tanto sobre protectores como muy distantes estaban asociados a una recuperación lenta de la depresión. Los estudios indican que las personas con creencias profundas tienen un menor riesgo de depresión. Esta fe no requiere una religión organizada. Las personas con depresión deberían encontrar consuelo en fuentes menos estructuradas, tales como las que enseñan meditación u otros métodos para obtener autorealización espiritual.
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