APPLAC

Entrada destacada

Guía de práctica clínica sobre consejos rápidos para COVID-19 (2020)

Wuhan University Novel Coronavirus Management & Research Team and China International Exchange & Promotive Association for Medic...

Translate

flash

8/12/11

La Navidad y a reír para mejorar nuestro estado anímico

Tal vez el mejor adorno de navidad es una gran sonrisa.
Se aproxima las fiestas de esta estación tan particular La Navidad para muchos es motivo de jubilo y esperan con ansia que llegue para otros no significa nada o les es indiferente, lo que si es que a todos nos afecta emocionalmente  y en la mayoría de los casos hay melancolía, pero lo preocupante es cuando la depresión acrecienta considerablemente, no voy a exponer porque ni cuales son sus fundamentos, la parte médica científica 

se la dejo a los galenos.
Me tropecé  con un reportaje en una revista, escrito por un mexicano donde exponía sobre el tema me llamo la atención y coincidí que por lo hechos que han acontecido en este hermoso país México, en efecto está sería un época  de muchos sentimientos encontrados, de allí que me acordé que las personas que están enfermas,las que no tienen trabajo, las que se encuentran en momentos difíciles,  les recrudecería esta estación.
Sin embargo buscando ¿que es lo que cada uno podemos hacer para mejora nuestros estados anímicos? fue La Risoterapia, gratuita y a la mano de todos,también hay sitios donde aplican talleres pero realmente  yo estaba buscando una alternativa que todos tengan alcance y compartir con todos los Amigos de este Blog, el enlace dónde esta la explicación de como y porque el reír nos favorece y mejora nuestra calidad de vida es:


Y para empezar a reír unos gráficos.





  













Su amigo Fanuel aprovecha para desearles una época de mucha cordialidad, tolerancia para con nuestro prójimo, mucha salud , bienestar .Espero siempre con agrado sus comentarios  postpoliolitaffac@hotmail.com

El solo acto de la sonrisa genera, por  el movimiento muscular, un estímulo eléctrico sobre los filetes nerviosos que inervan los músculos que intervienen en la sonrisa, y los nervios sensitivos (que son los que vuelven hacia el cerebro) llevan este impulso hasta el centro del sistema límbico, donde es bien recibido por la glándula pituitaria o hipófisis (única de todas nuestras glándulas que es química y eléctrica al mismo tiempo)

Cuando la pituitaria recibe el impulso o estímulo generado por nuestra sonrisa reacciona liberando  unas  hormonas  llamadas "endorfinas" (neuropéptidos de actividad opiácea), las que, además de ser el analgésico natural de nuestro cuerpo, producen al ser liberadas, una sensación de bienestar generalizado.
Lo mismo ocurre ante la acción de reír. Lo más notable es que cuando la sonrisa  y / o  la  risa  son autoprovocadas  (es decir  voluntaria  y  consciente), producen respuestas muy semejantes.
Uno de los pilares de la risoterapia es el trabajo individual sobre la propia  sonrisa  y  la visualización  de  las propias endorfinas sobre nuestro organismo.
 1) ¿Por qué la risa es "curativa"? 
 Porque provoca respuestas fisiológicas beneficiosas en nuestro organismo. 
Cuando nos encontramos, en nuestro seminario espectáculo-terapéutico, o en los talleres, o en los cursos cuatrimestrales, con la asistencia de personas con problemas en su salud --algunos con enfermedades de las llamadas “graves”-- nos damos cuenta que, en esos casos tan especiales, la risa pasa a ser algo muy serio. Sobre todo cuando conocen las benéficas reacciones que la misma produce en nuestro organismo.
Y no sólo para aquellos que padecen enfermedades graves, discapacidades o adicciones, sino para todas las personas “sanas”  o “normales” que se dejan dominar por el desánimo y el abatimiento  y permiten que sus HMN (hábitos mentales negativos) los hagan desistir de la idea de recibir un conocimiento que cambia el rumbo de su vida.
Muy pocos dedican algo de su tiempo a este tipo de aprendizaje.

2) ¿Cómo puede uno "curarse" por medio de la risa y el humor?

Simplemente porque asumiendo una actitud de sonrisa, de risa y de buen humor se aleja la preocupación, que es la madre de casi todas nuestras enfermedades, tanto físicas como mentales.
3) ¿Se pueden curar enfermedades que requieren tratamientos médicos?

Se pueden curar ciertas patologías mientras se ayude a la actitud y la acción de reír con algunos “complementos” como una armonización psicofísica, a través de la bioenergía (sobre todo la estimulación del Timo, la glándula directora de la orquesta inmunológica) y de la reprogramación de nuestra mente subconsciente (principalmente con la corrección del lenguaje negativo cotidiano), lo que redunda  en un cambio positivo de nuestros pensamientos y actitudes.
Hemos visto recuperaciones notables en pacientes oncológicos con tratamientos quimioterápicos, en depresiones y fobias, en diabéticos, en artríticos y otras enfermedades auto-inmunes, y en muchos casos personales de adaptación a circunstancias diversas  de la vida. 


4) ¿De qué manera predispone mejor el humor frente a situaciones difíciles de la vida, como el desempleo, o la pérdida de un ser querido, una separación u otro tipo de crisis?

Haciéndonos ver, de manera más natural, que toda “crisis” es solo un momento de cambio, de transformación. Momentos que siempre ocurren en la vida de cualquier persona. Y algunos son inevitables como la desaparición física. El buen humor debe estar acompañado con todo un estilo de vida. Ninguno de los aspectos  que se han mencionado aquí funciona solo. 
Todos: la risa, el buen humor, el optimismo, la alegría, forman parte de una necesaria sincronía en todos y cada uno de nosotros, de la misma manera que funcionan juntos los aspectos negativos como preocupación, tristeza, mal humor y pesimismo.

5) ¿Qué diferencias hay entre la vida de una persona optimista y la de una persona pesimista?

La gente que nunca se ha formado sobre estos temas, cree que el optimista es una persona que “vive en otro mundo”, y se la suele criticar por considerarla “alejada de la realidad”, cuando en verdad el optimista es el que tiende a evaluar mucho más los aspectos negativos de las cosas pero con una visión positiva, distinguiendo las posibilidades de mejoría que tienen las distintas situaciones.
En cambio, el pesimista es, precisamente, el que menos evalúa las situaciones y, por supuesto, no lo hace para nada con lo positivo, simplemente porque no lo ve, o viéndolo no lo acepta. El que efectivamente vive “fuera de la realidad” es el pesimista, ya  que sólo ve los aspectos negativos y, lo que es peor, se enferma  por culpa de esa actitud. Aunque el pesimista asegure que no lo es, que sólo es “realista”.   
6)  ¿Pueden reemplazar otro tipo de terapias? con  las  que, fundamentalmente, se puede hacer prevención,
La mayoría de las personas llegan para conocer un camino distinto, muy ameno y divertido, muy efectivo, que conduce a   donde llevan otros caminos de otras disciplinas: mejorar la calidad  de vida a través del conocimiento y la práctica.

Nuestra propuesta es la de un aprendizaje de ciertas técnicas que terminan siendo terapéuticas, donde la finalidad no es reemplazar otras terapias sino complementarlas, especialmente a  la medicina ortodoxa occidental que necesita verse apoyada desde otros aspectos que conforman esa unidad compleja e indivisible que es el ser humano.                            

7) ¿Qué "pasos" podría seguir una persona que quiere superarse por medio de la risa y el humor? 


Re-aprender actitudes “perdidas en algún recodo del camino” tales como las mencionadas de sonreír y reír; cultivar el buen humor apelando a nuestros “10 pasos para erradicar el mal humor”; evitar y polarizar el Lenguaje negativo cotidiano; desterrar el humor negativo del pesimismo poniendo en práctica nuestras “Estrategias del optimismo”  y muy especialmente reencontrarse con la alegría a través de nuevas “Técnicas para la alegría”. 

8) ¿Por qué hacen Turismo Imaginario de Salud y Energético?      
Porque de acuerdo a nuestro Método TRLI ® (Turismo riso-ludo-Imaginario) --el poder curativo de la risa en la mente, el cuerpo y el espíritu-- nuestros viajes tienen por objetivo reforzar el sistema inmunológico a través del placer de lo lúdico, lo recreativo, la convivencia grupal, del ejercicio, y todo tipo de actividades tanto en sala como al aire libre.
                                                

9) ¿Cómo reír en situaciones de crisis?

Las situaciones de crisis (aunque etimológicamente la palabra significa “cambio” y todo cambio tiene un trasfondo favorable) provocan en quienes no están lo suficientemente preparados, trastornos de todo tipo: mentales (los pensamientos se tornan sombríos) emocionales (las sensaciones y los sentimientos son de tristeza,  indefensión, de miedo); físicos (todo el proceso anterior comienza a impactar en el organismo y la sintomatología es numerosa, transformándose muchos de ellos en verdaderas patologías); y hasta espirituales (pone en crisis nuestras creencias, nos invade la duda y la desesperanza).

Las actitudes más comunes que se instalan en nosotros  y se retroalimentan son: el mal humor, la preocupación y la angustia y todas conllevan  a las dos patologías clásicas de las últimas décadas: estrés
 y/o depresión. Así que finalmente nos enfermamos. Y la pregunta obligada es ¿cambió algo?, nuestros estados anímicos negativos ¿modificaron en algo la situación personal y social? 

La respuesta también es obligada ¡claro que no!, es más,  la empeoraron porque agregamos un factor que antes no existía: el deterioro psíquico y físico. Y si estábamos, por ejemplo, faltos de dinero, ahora se suman nuevos gastos (que no se pueden evitar): honorarios médicos, psicológicos  y la compra de medicamentos. Ni qué decir si la situación es más grave y requiere internación, como, por ejemplo, un  infarto, una parálisis,  o un derrame cerebral.

Allí es donde aparecen otras herramientas, o técnicas, o métodos que van más allá de la medicina ortodoxa y que complementan  y  ayudan  a  ésta  para  la  curación,  pero  cosa que no hace ninguna rama (ni clínica ni psicológica) de la medicina tradicional. 

Hay muchas líneas de conocimiento valiosas que intentan modificar nuestro comportamiento. Nosotros optamos por la risa porque es sencilla, rápida y efectiva.


10) ¿Y cómo se implementa esta actitud?

Cuando usted se sienta preocupado/a, por algo que le produzca miedo o ansiedad, sonría, y si puede, trate de soltar una buena carcajada. Esto no significa que lo que nos preocupa no tenga importancia, o que no tengamos que ocuparnos en resolverlo, solo que el buen humor al que nos predispone una carcajada crea un cambio en la percepción que nos ayuda a centrarnos en un punto más lleno de energía y de actitud mental positiva y desde allí, poder resolver o entender mejor, desde una óptica más favorable, aquello que nos preocupa.

Claro que es muy común que el problema que uno tiene no resulte nada gracioso... pero reírse de él alivia las tensiones que tienden a perpetuarlo. Y usted podrá argumentar que riendo tampoco soluciona sus problemas. Es cierto.

Pero sí ocurren otras cosas: primero, usted no se enferma y segundo, la risa alivia cualquier carga y nos aleja de una situación aparentemente dramática y con esa actitud somos capaces de tener una panorámica más amplia donde seguramente vamos a encontrar más de una posible solución positiva. 

La risa puede restaurar el equilibrio (para nosotros, “volver al eje”), que la crisis afectó, y el equilibrio es lo que crea un mundo sin lucha, en nuestro entorno familiar, laboral y en nuestra salud. 


12) ¿Cuánto más logramos con la risa?

La risa provoca respuestas fisiológicas muy benéficas en nuestro cuerpo físico, que también influyen o impactan sobre lo mental-emocional y hasta sobre lo espiritual. Son muy variadas, por ejemplo: nos provoca la liberación de unas hormonas llamadas endorfinas que, entre otras cosas, mantienen la elasticidad de las venas y arterias (¿recuerda lo que dijimos de los derrames cerebrales y los infartos?) y estimulan el centro del cerebro, sistema límbico o hipotálamo, sede de las emociones (¿recuerda lo que dijimos del mal humor, la angustia y la depresión?), además de ser el analgésico natural de nuestro cuerpo. 

Por otra parte,  la risa reduce el  cortisol,  que  deprime  todo nuestro sistema inmunológico y que se libera sobre todo por el estrés.

La risa es en realidad un don por el que debemos sentirnos agradecidos. Por eso es necesario aprender a llevar la risa a todas las facetas de nuestra vida, y principalmente a la noche al acostarnos y a la mañana al despertarnos, dos buenos momentos para soltar sonoras carcajadas. 

Y para ello hay que “trabajar”; para recuperar la risa "hay que poner el cuerpo", comprometerse, experimentarlo, acceder de buena voluntad a una técnica o a un método,  que los hay. 

Vamos a reflexionar sobre algo: usted, que ahora esta leyendo esta nota, ¿cuándo fue la última vez que anduvo  con una sonrisa  en el rostro, la risa en el estómago, la alegría en el corazón y esa sensación de plenitud y de satisfacción en el alma aunque sólo sea por el simple
 y maravilloso hecho de estar con vida y con salud?
  
 
¿Tal vez hace un buen tiempo que no se siente así?

La risoterapia o terapia del humor:

Como hemos dicho anteriormente, la risoterapia o la terapia del humor, ofrece múltiples beneficios físicos y psicológicos al organismo. Según el psiquiatra estadounidense William Fry, cinco minutos de risa equivalen a cuarenta y cinco minutos de ejercicio ligero. Podemos entonces pensar que reírse a carcajadas es fuente de salud: ayuda a la circulación de la sangre, da masaje vibratorio a todo el cuerpo, aleja temores, aumenta la capacidad pulmonar, elimina toxinas, potencia el sistema inmunológico…
.
Bases psicológicas de la risa.

La risoterapia es una técnica psicológica moderna que considera la risa como una herramienta terapéutica. Para José Elías, uno de sus impulsores en España, “la risa es la más positiva de las emociones porque conjuga el éxito y el placer”.

Bases sociales de la risa.

Los chistes nos hacen reír cuando nos liberan de la aterradora seriedad de la mente.
Son cuatro las explicaciones más conocidas de por qué nos reímos. En primer lugar está la teoría de la superioridad de Thomas Hobbes, quien sostuvo que la risa es el resultado directo de la percepción de que otra persona es inferior a uno mismo. Por ejemplo, un amigo se choca contra una farola, un músico falla una nota o un actor cómico hace el papel de tonto o incompetente.

La segunda explicación sería la de los teóricos Kant y Schopehauer sobre la incongruidad. La risa se dispara cuando el sujeto percibe dos elementos contrarios o incompatibles que por algún motivo aparecen unidos, como en el típico chiste de doble sentido o los contrastes de lo absurdo

Una tercera explicación es la catarsis, sostenida por Herbert Spencer y Sigmund Freíd entre otros. La risa libera alguna tensión o sentimiento acumulado, como parece con los chistes “verdes” o agresivos, con la risa nerviosa y con las jocosas peleas y persecuciones de los niños

Finalmente, la teoría del play, defendida durante los últimos años por Michael Mulkay, que considera que cualquier cosa puede volverse graciosa con sólo tomársela a broma, como algo no serio.

13.  Salud - enfermedad – salud
Los progresos del siglo XX en el campo de la salud, son sorprendentes. Hay enfermedades que, después de haber aterrorizado al mundo entero durante siglos, se han convertido casi en piezas de museo: peste, cólera, lepra, tifus, tétanos, etc. El retroceso de las epidemias, las enfermedades curables como la tuberculosis o prevenibles como la poliomielitis o la viruela, la mortalidad infantil disminuida en proporciones muy altas, los progresos de la tecnomedicina, el adelanto en todo tipo de medicamentos, las grandes medidas de sanidad pública, el conocimiento médico al alcance de todo el mundo, la proliferación de distintas y eficaces terapias, son evidencias que nos llevan a una conclusión:  ¡todos  deberíamos  llegar  a  centenarios, como  mínimo!
Y, sin embargo, aunque nuestras probabilidades de alcanzar una edad avanzada y con buena salud, son mayores que las de nuestros antepasados, hoy --como ayer-- los humanos siguen desapareciendo o perdiendo vitalidad de forma absurda por la presencia de nuevos enemigos: sida, cáncer, cigarrillo, infarto, estrés, depresión, accidentes automovilísticos, drogas, alcohol, polución ambiental, desnutrición, hipertensión, artritis, ataques cerebro-vasculares, artrosis, fatiga crónica, insomnio, insuficiencia sexual, falta de espiritualidad,    pánico, etc.
Ahora bien, analice estos nuevos enemigos enumerados y responda a esta pregunta: ¿cuántos de ellos  pueden  ser  atribuidos  exclusivamente  --o  casi--  al  descontrol  del  propio  ser  humano?
 - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Sí, sí, no lo piense más. Prácticamente todos. Y en esta segunda parte intentamos demostrárselo.

Pero antes veamos que se entiende, en la actualidad, por salud. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) no es la mera ausencia de enfermedad, sino una totalidad mucho más holística: “es el bienestar físico, mental y social al que todo ser humano tiene derecho”, y añade: “implica el disfrute de la mayor forma posible de bienestar orgánico, psíquico y social sin distinción de raza, religión, creencia política o condiciones económicas”. En verdad, la salud es el estado natural del ser humano. Y como dice Deepak Chopra (30), a esto se le puede agregar el bienestar espiritual. De esta manera, la salud es un estado en que la persona siente la alegría y el entusiasmo de vivir a cada momento, una sensación de realización y una conciencia de armonía con el universo  que  la  rodea.
De aquí se desprende que la enfermedad no es natural. Si es tan importante la ingerencia de nuestra mente para enfermarnos, también lo es para conservarnos en el estado de salud. Cuando comenzamos a crear salud, el mundo profano y enfermo que nuestra mente inventó se  transforma  en  una  realidad  superior. Millones de “agentes extraños” (gérmenes, bacterias, microbios, virus) penetran en nuestro cuerpo físico diariamente. La multiplicación de estos microorganismos es tan rápida, la entrada en el cuerpo es tan constante, que el aislamiento total de nuestro organismo a estos potenciales  elementos  de  enfermedad  parece  imposible
Pero en condiciones normales, el cuerpo físico no sufre daño por estas invasiones. Los agentes extraños viven y pasan a través de él sin producirle ningún mal, mientras éste no se halle debilitado o desarmonizado. De lo contrario, habrá algún punto débil, con defensas naturales disminuidas en su eficacia y, muy probablemente, allí  se  desarrollará  alguna  enfermedad.
A los estudiantes de medicina --comenta el doctor Omar Fareed-- no se les enseña nada sobre el sistema de autocuración que nuestro propio cuerpo tiene incorporado. Se les enseña mucho sobre la enfermedad, cómo diagnosticarla y cómo tratarla, pero no sobre la forma en que nuestro cuerpo la trata. Por supuesto se les enseña que hay un sistema inmunológico que funciona por sí mismo, y hasta  hace muy pocos años se lo estudiaba como independiente del resto del organismo. Pero sanar no es únicamente cuestión de matar  microbios o virus, sino que incluye el proceso de reconstrucción y reparación. Franz Ingelfinger aseguraba que el 85% de  las enfermedades son accesibles a la acción del propio sistema de autocuración  humano.
Desde muy atrás en la historia existen abundantes investigaciones médicas (algunas con Premio Nobel incluido), que demuestran que el cerebro --sometido a las circunstancias que se manifiestan debido a los hábitos mentales negativos, produce cambios poderosos en la química corporal y aún prepara las condiciones para el agravamiento de la enfermedad. Pero hasta los estudios iniciados por la “obsesión” de Norman Cousins, no había pruebas comparables que demostraran que las emociones positivas también  pudieran  afectar  a  los  estados  biológicos.
Hoy en dia está ampliamente probada a evidencia de que las emociones, sentimientos  y actitudes positivas no son solamente “estados de ánimo”, sino --como bien dice Cousins-- realidades bioquímicas,  que ayudan a prevenir y hasta  a  revertir  las enfermedades

La  risa  favorece  seriamente  a  la  salud
De esta manera, y poco a poco, se va introduciendo la ahora llamada “risoterapia”, ya que se están aceptando las variadas e importantes respuestas benéficas de nuestro organismo ante la risa. Aquí  enumeramos los 34 beneficios que hemos recopilado nosotros:
J  La  risa  estimula  eléctricamente  a  la  glándula  pituitaria.
J  Provoca  la  liberación  de  endorfinas;
J Produce fibrilaciones desde  el  músculo  cigomático  mayor  hacia   el  timo,             estimulándolo;
J  Aumenta  la  concentración  de  inmunoglobulina  A  salival;
J  Provoca  el  incremento  de  interferones;
J  Aumenta  la  blastogénesis;
J  Regulariza  la  presencia  de  cortisol  en  sangre;
J  Fortalece  el  músculo  cardíaco;
J  Aumenta  la  rapidez  del  pulso,  incrementando  la  circulación sanguínea (de 70-90   ml. por minuto asciende  a  140-210 ml.), consiguiendo limpiar las paredes arteriales.
J  El aumento de  riego  sanguíneo  relaja  los  músculos  lisos  de  las  arterias, y reduce la  presión  arterial;
J  Disminuye  la  presencia  de  adrenalina  en  sangre,  evitando  los   riesgos  de          aumento  de  la   presión  sanguínea;
J  Alivia  los  vasos  sanguíneos  cerebrales  congestionados  por  los  HMN,                  reduciendo  el  riesgo  de ACV (accidentes cerebro-vasculares);
J  Ayuda  a  disminuir  el  colesterol  y  la  glucosa  en  sangre;
J  Contribuye  al  descenso  de  la  sedimentación  en  sangre;
J  Facilita  la  liberación  de  lipoproteínas  en  sangre,  útil  para  la   defensa  de           enfermedades  vasculares;
J  Ayuda  a  la  concentración  de  colágeno  en  todo  el  organismo;
J  Facilita  la  reducción  de  los  procesos  inflamatorios;
J   Provoca  la  relajación  del  tono  muscular,  con  lo  cual  se  alivian    los  dolores;
J  Reduce  la  sensibilidad  a  la  incomodidad y al dolor;
J  Aumenta  las  contracciones  del  músculo  diafragmático;
J  Triplica el ritmo respiratorio normal de las 12  respiraciones  por  minuto  habituales, provocando la expulsión de casi la totalidad del aire en los pulmones y provocando inspiraciones más intensas que hacen llegar  el  aire  hasta zonas  recónditas  de  los pulmones. Este  incremento  en  la  frecuencia  y  en  la  intensidad  respiratoria provoca  el  movimiento  de  12  litros  de  aire  por  minuto  cuando  lo normal  es  1-6  litros;
J  Facilita  el  proceso  digestivo a través de las vibraciones  de los intestinos;
J  Ayuda  a  corregir  el  estreñimiento;
J  facilita el proceso de la Inducción al sueño y un descanso mas duradero y reparador;
J  Colabora  en  la  disminución  de  las  arrugas  de expresión en el  rostro;
J  Predispone  a  una  mayor sensibilidad y creatividad; 
J  Incrementa la  energía  vital  mediante  la  estimulación de la hormona Noradrenalina;                         
J  Permite  alejarse  de  las  preocupaciones. Cuando reímos es imposible pensar, lo que hace que disminuyan  los  riesgos  del  estrés negativo (distrés);
J  Provoca  una  relajación  activa  (relaja  y  energiza  al  mismo  tiempo);
J  Ayuda  a  revertir  los  procesos  depresivos; mejorando el funcionamiento de la hormona Serotonina.
J  Facilita  la  relación  con  nuestro  subconsciente:  al  sonreír  y  reír  le  estamos        “diciendo” que  todo  está  bien  y  lo  predisponemos  a  nuestro  favor;
J  Produce  una mejora de nuestras relaciones con los demás y es un  freno  contra  la  agresividad  de  terceros;
J  Mejora  las  relaciones  con  nuestro  entorno  cotidiano;
J   ¡Disminuye  las  cuentas  del  médico!  (Mark  Twain).
En algunos lugares se adoptó un distintivo que dice: “¡Cuidado! La risa es peligrosa... para  la  enfermedad ”.
¡Que maravilla! La risa es el mejor y más económico seguro de vida existente en plaza.
CODIGO G "14" El pasado mes de febrero de 2009 y como resultado de la reunión anual del Comité de Revisión y Actualización de la Organización Mundial de la Salud, (OMS) que tuvo lugar en Delhi, durante el mes de octubre de 2008, la Clasificación Internacional de Enfermedades, en su versión 10 (ICD-10) ha adjudicado un lugar específico al Síndrome Post-Polio (SPP) clasificándolo bajo el código "G14" y excluyéndolo del código B91 (Secuelas de poliomielitis), en el que antes ese organismo lo consideraba abarcado. Más informes www.postpoliolitaff.org

Entradas populares

Salk Institute

Polio Slade

Asociación Post Polio Litaff, A.C_APPLAC

Polio Nunca Más Parte I

Música de Relajación