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25/10/12

La medicina tradicional y la moderna pueden coadyuvar y beneficiar

La medicina tradicional y la moderna pueden beneficiarse mutuamente pese a sus diferencias. Priya Shetty examina una relación difícil.
La medicina tradicional (MT) se merece un renacer. Durante milenios, en todo el mundo se ha curado a los enfermos con remedios derivados de plantas o animales, conocimiento que ha pasado de generación en generación.
En África y Asia, el 80 por ciento de la población se vale de remedios tradicionales y no de lamedicina moderna para la atención primaria de la salud.
Y en las naciones desarrolladas, la MT está atrayendo cada vez más adeptos. Estimaciones sugieren que hasta el 80 por ciento de la población ha probado terapias como la acupuntura o la homeopatía. Una encuesta realizada hace unos meses reveló que el 74 por ciento de los estudiantes de medicina de Estados Unidos cree que la medicina occidental se beneficiaría con la integración de terapias y prácticas tradicionales o alternativas. [1]
La industria tiene un alto valor económico. En 2005, las ventas de medicinas tradicionales en China ascendieron a US$ 14 mil millones. Y en 2007, Brasil generó ingresos de US$160 millones por concepto de terapias tradicionales, parte de un mercado mundial avaluado en más de US$ 60 mil millones. [2, 3]
Búsqueda desesperada de fármacos
Lo cierto es que la medicina moderna tiene una necesidad imperiosa de contar con nuevos fármacos. Para conseguir que una nueva sustancia supere las etapas de investigación y desarrollo y llegue a comercializarse se tarda años y la inversión es enorme.Además, la creciente resistencia a fármacos, en parte provocada por el uso indebido de medicamentos, ha vuelto ineficaces a varios antibióticos y otros fármacos que salvan vidas.
Ambas tendencias hacen que científicos y laboratorios farmacéuticos busquen urgentemente nuevas fuentes de fármacos y presten cada vez más atención a la medicina tradicional.Unos cuantos logros han avivado el interés por la medicina tradicional como fuente de fármacos rentables y altamente exitosos. El más conocido es la artemisina para el tratamiento de la malaria (Ver Recuadro 1).
Recuadro 1: Artemisina: el éxito económico de la medicina tradicional

Qinghao

Scott Bauer/US Agricultural Research Service
La artemisina, que se extrae de la planta Artemisia annua o ajenjo chino, es la base de los antimaláricos más eficaces que haya conocido el mundo.

Los investigadores occidentales se enteraron del compuesto por primera vez en los años ochenta, aunque se venía utilizando en China desde hacía mucho tiempo para tratar la malaria. Sin embargo, sólo hasta 2004 la OMS aprueba su uso en el ámbito internacional. En buena medida, esta demora se debió al escepticismo que rodeaba al fármaco y por ello diferentes grupos de investigación se pasaron años validando las afirmaciones de los curanderos chinos.

La artemisina resulta eficaz también para combatir otras enfermedades y ha demostrado un importante potencial para el tratamiento del cáncer y la esquistosomiasis.

Pero este fármaco milagroso ya está dando señales de debilidad: informes del Sudeste Asiático sostienen que en algunas personas el parásito de la malaria se ha vuelto resistente al tratamiento con artemisina.
En todo el mundo, investigadores, generadores de política, empresasfarmacéuticas y curanderos unen esfuerzos para introducir la MT en el siglo XXI.
De alguna manera, ya se está logrando. Casi una cuarta parte de los medicamentos modernos se derivan de productos naturales, muchos de los cuales fueron utilizados antes en remedios tradicionales (Ver Tabla 1).
Fármaco
Función
Fuente
Uso original
Artemisina
Antimalárico
Planta china qing hao o ajenjo dulce
Remedio tradicional chino para fiebres y resfríos
Cromolin
Antiasmático
Compuesto sintético basado en el khellin, principio activo de la planta khella
Remedios tradicionales de Medio Oriente contra el asma, también utilizados en Egipto para los cálculos renales
Etopósido
Antitumoral
Sintetizado a partir de la podofilotoxina, producida por la mandrágora
Diversos remedios de la medicina popular china, japonesa y oriental
Hirudina
Anticoagulante
Glándulas salivales de sanguijuelas, ahora producido por ingeniería genética
Remedios tradicionales de todo el mundo, desde elshui zhi en China hasta la medicina europea de los siglos XVIII y XIX.
Lovastatina
Se usa para reducir el colesterol
Alimentos como la gírgola y el arroz de levadura roja. Empleado para sintetizar otros compuestos como mevastatina y pravastatina
Los hongos se usan para tratar un amplio espectro de enfermedades en la medicina tradicional china, japonesa, de Europa oriental y de Rusia.
Opiáceos
Analgésicos
Semillas
de adormidera inmaduras
Remedios tradicionales árabes, chinos, europeos, indios y norafricanos, usados para calmar el dolor y tratar un abanico de afecciones, como diarrea, tos y asma
Quinina
Antimalárico
Corteza de la quina
Remedios tradicionales para fiebre y calambres en Sudamérica
Alcaloides de la vinca
(vincristina, vinblastina)
Antitumorales
Rosa mosqueta
Diversos remedios populares de todo el mundo, incluido su uso como antidiabético en Jamaica, para tratar las picaduras de avispa en la medicina tradicional india, colirio en Cuba y poción para el amor en la Europa medieval.
Table 1: Algunos fármacos modernos derivados de la medicina tradicional [4]
Modernizar la tradición
Pero una auténtica integración de la medicina tradicional — la incorporación de sus conocimientos en la atención sanitaria moderna con la garantía de que cumple las normas de seguridad y eficacia actuales — no es tarea sencilla y está lejos de conseguirse.
Además, existe una creciente preocupación entre los defensores del medio ambiente ante la posibilidad de que el crecimiento del mercado de la medicina tradicional represente una amenaza a la biodiversidad a causa de la sobreexplotación de las plantas medicinales o el uso de partes de animales en peligro de extinción, como tigres, rinocerontes y elefantes.
Más allá de la sostenibilidad de recursos naturales, unir la medicina tradicional y la moderna supone numerosos retos que se derivan de diferencias clave en su ejercicio, evaluación y gestión (Ver Tabla 2).
Medicina tradicional
Medicina moderna
Protección del conocimiento
Acceso libre
Acceso restringido, protegido por patentes
Formulación
Ad hoc, en la consulta con el paciente
Predeterminada y una vez probada en ensayos clínicos no se puede cambiar salvo previa repetición de ensayos
Regulación
Casi inexistente, aunque algunos países intentan introducir normas y estándares
Sumamente estricta, al punto de costar miles de millones de dólares introducir un fármaco en el mercado
Ensayos
Sin ensayos formales, pues el conocimiento sobre la eficacia pasa de generación en generación
Ensayos rigurosos, divididos en distintas etapas, primero para evaluar seguridad y luego eficacia
Dosificación
No establecida: la cantidad prescrita puede ser similar, pero el principio activo (la auténtica dosis) puede presentar enormes variaciones
Dosis establecida, con pequeñas variaciones según edad, peso o gravedad de la afección
Consulta
Extensa. El paciente es interrogado sobre una multiplicidad de aspectos más allá de sus síntomas
Tanto en la atención primaria como secundaria, tiende a ser breve y específica, en especial por la sobrecarga de los sistemas nacionales de salud
Formación
Los dos sistemas requieren una formación de muchos años, pero en la medicina tradicional el conocimiento se transmite persona a persona en el ámbito familiar y la ocupación suele "heredarse".
Por lo general, vocacional: los profesionales de la salud siguen estudios formales en colegios y universidades
Tabla 2: Diferencias clave entre medicina tradicional y medicina moderna
Protección y piratería
Una de las diferencias principales entre la medicina tradicional y la moderna es la protección legal otorgada al conocimiento. Históricamente, los curanderos han compartido sus conocimientos y experiencia sin restricciones, definiendo el 'acceso libre' incluso antes de que existiera el término. En cambio, la medicina moderna está sujeta a rigurosas leyes de protección de la propiedad intelectual y cuenta con un sistema de patentes muy desarrollado que se utiliza para proteger el conocimiento de los fármacos o las técnicas médicas.A medida que los investigadores occidentales descubren la riqueza del conocimiento atesorado en los sistemas de la medicina tradicional y que la necesidad de nuevos fármacos se vuelve más apremiante, muchos científicos han empezado a buscar fuentes autóctonas para nuevos fármacos, lo que se ha dado en llamar 'bioprospección' (Ver Bioprospección).
En algunos casos, los investigadores han solicitado patentes para proteger compuestos medicinales que se venían usando durante siglos para tratar enfermedades. Un ejemplo es la patente concedida en 1995 a un antimicótico derivado de la lila india, de uso común en remedios tradicionales indios. La Oficina Europea de Patentes (OEP) otorgó una patente al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y a la multinacional WR Grace and Company.

La lila india es muy utilizada en las medicinas tradicionales indias

Spice photo gallery
El gobierno indio convenció a la OEP para que revocara la patente en razón del uso previo, proceso que tardó cinco años y costó millones de dólares.
Este saqueo de recursos autóctonos de acceso libre ha sido denominado 'biopiratería' y constituye un ejemplo contundente de los retos que afrontan las iniciativas para integrar la medicina tradicional a la moderna.
Algunas regiones han intentado abordar el problema promulgando leyes para proteger elconocimiento indígena. Por ejemplo, Cusco (Perú) prohibió la explotación de especies endémicas con fines de lucro, incluyendo el patentar genes y otros recursos hallados en los árboles (VerRegión de Perú prohíbe biopiratería).
El Consejo de Investigaciones Científicas e Industriales de la India (CSIR) adoptó un enfoque más pragmático para reducir la brecha. En 2001, lanzó una biblioteca digital de conocimientos tradicionales (TKDL, por sus siglas en inglés). Desde el año pasado la OEP ha consultado esta base de datos multilingüe sobre remedios tradicionales y plantas medicinales, integrada por 24 millones de páginas, antes de conceder patentes (Ver BioMed Analysis: Keep traditional knowledge open but safe).
Muchos otros países, como China, Ghana, Malasia, Nigeria, Sudáfrica, Tanzania, Tailandia y algunas naciones de Medio Oriente, ya tienen o piensan crear bases de datos similares para proteger sus recursos locales.
Regular los remedios
Más allá de las diferencias entre los sistemas de conocimiento indígenas y los occidentales, las iniciativas para integrar la medicina tradicional a la moderna también tienen que lidiar con diferencias significativas en cuanto a la reglamentación.
Todos los países tienen algún tipo de autoridad nacional en materia de fármacos, responsable de administrar y gestionar las medicinas modernas y formular las políticas farmacéuticas.
El problema de la medicina tradicional es que no significa lo mismo para todo el mundo. Una determinada planta medicinal puede clasificarse como alimento, suplemento dietario o medicamento herbario, según el lugar.
Una encuesta realizada en 2005 entre estados miembros de la OMS reveló que entre 84 y 90 países (aproximadamente el 60 por ciento) carecían de políticas, leyes o normas reguladoras nacionales para medicina tradicional, si bien más de la mitad pensaban desarrollarlas [5]. En su mayoría, son las naciones donde el uso de remedios tradicionales está más extendido (Ver Figura 1).

Figura 1: Regulación de la medicina tradicional en el mundo [5]
Y aquellos países que cuentan con legislación sobre MT adoptan enfoques diferentes a la hora de autorizar, preparar, producir y comercializar remedios tradicionales.
Fuente
REFERENCIAS
[1] Abbott, R. B. et al. Medical student attitudes toward complementary, alternative and integrative medicine Evidence-based Complementary and Alternative Medicine (2010)
[2] WHO factsheet on traditional medicine. WHO (2008)
[3] WHO Country Cooperation Strategy 2006–2011, India: Supplement on traditional medicine WHO Country Office for India, New Delhi (2007)
[4] Ghalib, H. The hunt for the next Artemisinin TDR News (2007)
[5] National policy on traditional medicine and regulation of herbal medicines: report of a global WHO survey WHO (2005)
[6]Deadly counterfeit diabetes drug found outside China's Xinjiang Xinhua News (2009)
[7] Tilburt, J.C. and Kaptchuk, T.J. Herbal medicine research and global health: an ethical analysis Bulletin of the World Health Organization 86 577–656 (2008).
[8] Ernst, E. Homeopathy: what does the "best" evidence tell us? The Medical Journal of Australia 192 458–60 (2010).
[9] Maslove, D.M. et alBarriers to the effective treatment and prevention of malaria in Africa: A systematic review of qualitative studies BMC International Health and Human Rights 9 26 (2009)
[10] Patwardhan, B. Drug discovery and development: Traditional medcine and ethnopharmacology perspectives SciTopics (2009)
[11] Potential of traditional medicine should be fostered, Economic and Social Council President tells panel on attaining Millennium Development Goals in public health. UN Economic and Social Council (2009)
CODIGO G "14" El pasado mes de febrero de 2009 y como resultado de la reunión anual del Comité de Revisión y Actualización de la Organización Mundial de la Salud, (OMS) que tuvo lugar en Delhi, durante el mes de octubre de 2008, la Clasificación Internacional de Enfermedades, en su versión 10 (ICD-10) ha adjudicado un lugar específico al Síndrome Post-Polio (SPP) clasificándolo bajo el código "G14" y excluyéndolo del código B91 (Secuelas de poliomielitis), en el que antes ese organismo lo consideraba abarcado Más informes

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